ISA CRUZ julio 9, 2026
En una industria donde la inmediatez suele imponerse al recorrido, Alba María Tissera representa una generación de intérpretes que ha decidido recorrer el camino menos ruidoso: el del aprendizaje constante, la formación sólida y la construcción pausada de una carrera artística. Nacida en Madrid en 1996 y con raíces argentinas, Alba Tissera ha desarrollado una trayectoria que combina teatro, cine, televisión, publicidad y, más recientemente, una primera incursión musical. Aunque todavía es una figura poco reconocida para el gran público, dentro del ámbito profesional comienza a consolidarse como una actriz versátil, con una preparación técnica poco habitual y una marcada sensibilidad interpretativa. Una formación que entiende la interpretación como un oficio La base sobre la que se sustenta la carrera de Alba Tissera es, sin duda, su formación. Entre 2019 y 2024 cursó estudios en la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD) de Madrid, considerada una de las instituciones de mayor prestigio para la formación de actores en España. Allí, profundizó, tanto en el repertorio clásico como en la creación contemporánea, desarrollando herramientas interpretativas que hoy se reflejan en la diversidad de personajes que ha asumido. Su preparación va mucho más allá de la interpretación dramática. Su perfil profesional incluye conocimientos de: canto (registro de mezzosoprano); danza contemporánea, tango, tap, voguing y danzas urbanas; esgrima escénica; doblaje y narración oral; trabajo vocal; interpretación frente a cámara; dominio del español y del inglés, además de una notable facilidad para trabajar con distintos acentos. Esta amplitud de recursos refleja una concepción moderna del actor: un creador capaz de adaptarse a múltiples formatos sin perder identidad artística. El teatro, el lugar donde se forja una actriz Aunque el cine suele otorgar mayor visibilidad mediática, buena parte del crecimiento artístico de Alba Tissera se ha desarrollado sobre los escenarios. Durante los últimos años ha participado en montajes muy diversos, alternando textos clásicos con dramaturgia contemporánea. Entre sus trabajos más destacados figuran: El castillo de Lindabridis, de Calderón de la Barca, dirigida por David Boceta, donde interpretó a Claridiana. Historia de España en 70 minutos, representada en espacios como el Teatro Lara y el Teatro Infanta Isabel, dando vida a Isabel II. Inflando el Globo, donde asumió un personaje contemporáneo de marcado carácter. Mujeres de, producción dirigida por Mercè de Ribera. Esta combinación de clásicos y propuestas actuales evidencia una actriz cómoda tanto en el verso como en la dramaturgia contemporánea, un rasgo especialmente valorado dentro del panorama teatral español. Del escenario a la cámara La evolución natural de su carrera la ha llevado también al audiovisual. Su trabajo más conocido hasta la fecha es El Efecto Darma (2023), dirigida por José Luis Rojas, donde interpreta a Elena. La película supuso uno de sus primeros papeles de mayor visibilidad y permitió mostrar una interpretación contenida, alejada de los excesos dramáticos y apoyada en la naturalidad del personaje. Posteriormente ha continuado participando en nuevos proyectos cinematográficos y cortometrajes, entre ellos Polígono X, ampliando progresivamente su experiencia frente a la cámara. Paralelamente ha desarrollado trabajos publicitarios y apariciones televisivas, consolidando un perfil cada vez más completo dentro de la industria audiovisual. Una artista multidisciplinar: la música llega con Orión Aunque la interpretación continúa siendo el eje principal de su carrera, 2026 ha supuesto un pequeño pero significativo paso hacia otro territorio creativo. Ese año participó junto al artista Midas Alonso en el sencillo Orión, una colaboración que mostró una faceta menos conocida de Alba Tissera y confirmó que su inquietud artística trasciende los límites de la actuación. Más que el inicio de una carrera musical independiente, Orión puede entenderse como una extensión natural de su...







