ISA CRUZ septiembre 24, 2026
El músico británico falleció el 22 de julio de 2024 a los 90 años en su casa de California. Fundador de los Bluesbreakers y mentor de Eric Clapton, Peter Green o Mick Taylor, su influencia en la música del siglo XX es incalculable. No fue una estrella, pero sin él, muchas estrellas nunca habrían brillado. John Mayall tenía treinta años cuando decidió que quería ser músico profesional. No era un adolescente con una guitarra y un sueño: era un diseñador gráfico con un trabajo estable, una esposa y una vida ordenada en Macclesfield, cerca de Manchester. Pero en 1963 hizo las maletas y se mudó a Londres, en pleno auge del rhythm and blues británico. No buscaba fama ni fortuna. Buscaba tocar el blues que había descubierto en los discos de 78 rpm de su padre y que, por alguna razón, hablaba directamente de su vida, de sus sentimientos, de sus circunstancias. Lo que ocurrió después no fue una carrera convencional. Fue algo más extraño y más importante: Mayall se convirtió en el hombre que le enseñó el blues a una generación entera de músicos británicos, y de paso, cambió la historia del rock. Los años de formación John Brumwell Mayall nació el 29 de noviembre de 1933 en Macclesfield, Cheshire. Su padre era un guitarrista aficionado y un entusiasta del jazz y el blues, y Mayall creció escuchando esa música en casa. Aprendió a tocar el piano, la guitarra y la armónica de forma autodidacta, y en su adolescencia completó un curso por correspondencia para aprender a tocar el ukelele al estilo de George Formby. Antes de dedicarse a la música, hizo el servicio militar —que incluyó una estancia en Corea— y estudió en la Manchester College of Art. Trabajó como diseñador gráfico en un estudio comercial durante varios años, mientras tocaba en bandas locales como The Powerhouse Four y, más tarde, la Blues Syndicate. Fue Alexis Korner, una de las figuras fundacionales del blues británico, quien lo convenció de dar el salto a Londres y dedicarse a la música a tiempo completo. Korner lo introdujo en la escena de los clubes londinenses y le consiguió sus primeros conciertos. En 1963, Mayall renombró su banda como The Bluesbreakers y comenzó a tocar regularmente en el Marquee Club, el mismo local que serviría de plataforma para los Rolling Stones y The Who. La banda escuela Los Bluesbreakers no eran una banda al uso. Eran una institución en constante rotación, un lugar donde los músicos jóvenes llegaban, aprendían y se marchaban para formar sus propios grupos. Mayall no era un talent scout en el sentido tradicional, pero tenía un ojo infalible para detectar el talento. Por sus filas pasaron, entre 1965 y 1969, algunos de los nombres que definirían el rock de las siguientes décadas: Eric Clapton, que se unió en 1965 tras dejar los Yardbirds y grabó con Mayall el legendario Blues Breakers (1966), antes de marcharse para formar Cream. Peter Green, que sustituyó a Clapton y grabó A Hard Road (1967) antes de fundar Fleetwood Mac. Mick Taylor, que grabó Crusade (1967) y Bare Wires (1968) antes de unirse a los Rolling Stones. Mick Fleetwood y John McVie, que también pasaron por la banda y fueron miembros fundadores de Fleetwood Mac. Jack Bruce, que se uniría a Clapton en Cream. La lista de alumni es, en palabras del New York Times, “un quién es quién de la realeza del pop británico”. Clapton describió su paso por los Bluesbreakers como una “escuela de perfeccionamiento musical”: vivió en una habitación minúscula en la casa de Mayall para absorber todo lo...









