El músico británico falleció el 22 de julio de 2024 a los 90 años en su casa de California. Fundador de los Bluesbreakers y mentor de Eric Clapton, Peter Green o Mick Taylor, su influencia en la música del siglo XX es incalculable. No fue una estrella, pero sin él, muchas estrellas nunca habrían brillado.
John Mayall tenía treinta años cuando decidió que quería ser músico profesional. No era un adolescente con una guitarra y un sueño: era un diseñador gráfico con un trabajo estable, una esposa y una vida ordenada en Macclesfield, cerca de Manchester. Pero en 1963 hizo las maletas y se mudó a Londres, en pleno auge del rhythm and blues británico.
No buscaba fama ni fortuna. Buscaba tocar el blues que había descubierto en los discos de 78 rpm de su padre y que, por alguna razón, hablaba directamente de su vida, de sus sentimientos, de sus circunstancias.
Lo que ocurrió después no fue una carrera convencional. Fue algo más extraño y más importante: Mayall se convirtió en el hombre que le enseñó el blues a una generación entera de músicos británicos, y de paso, cambió la historia del rock.
Los años de formación
John Brumwell Mayall nació el 29 de noviembre de 1933 en Macclesfield, Cheshire. Su padre era un guitarrista aficionado y un entusiasta del jazz y el blues, y Mayall creció escuchando esa música en casa. Aprendió a tocar el piano, la guitarra y la armónica de forma autodidacta, y en su adolescencia completó un curso por correspondencia para aprender a tocar el ukelele al estilo de George Formby.
Antes de dedicarse a la música, hizo el servicio militar —que incluyó una estancia en Corea— y estudió en la Manchester College of Art. Trabajó como diseñador gráfico en un estudio comercial durante varios años, mientras tocaba en bandas locales como The Powerhouse Four y, más tarde, la Blues Syndicate.
Fue Alexis Korner, una de las figuras fundacionales del blues británico, quien lo convenció de dar el salto a Londres y dedicarse a la música a tiempo completo. Korner lo introdujo en la escena de los clubes londinenses y le consiguió sus primeros conciertos. En 1963, Mayall renombró su banda como The Bluesbreakers y comenzó a tocar regularmente en el Marquee Club, el mismo local que serviría de plataforma para los Rolling Stones y The Who.
La banda escuela
Los Bluesbreakers no eran una banda al uso. Eran una institución en constante rotación, un lugar donde los músicos jóvenes llegaban, aprendían y se marchaban para formar sus propios grupos. Mayall no era un talent scout en el sentido tradicional, pero tenía un ojo infalible para detectar el talento. Por sus filas pasaron, entre 1965 y 1969, algunos de los nombres que definirían el rock de las siguientes décadas:
- Eric Clapton, que se unió en 1965 tras dejar los Yardbirds y grabó con Mayall el legendario Blues Breakers (1966), antes de marcharse para formar Cream.
- Peter Green, que sustituyó a Clapton y grabó A Hard Road (1967) antes de fundar Fleetwood Mac.
- Mick Taylor, que grabó Crusade (1967) y Bare Wires (1968) antes de unirse a los Rolling Stones.
- Mick Fleetwood y John McVie, que también pasaron por la banda y fueron miembros fundadores de Fleetwood Mac.
- Jack Bruce, que se uniría a Clapton en Cream.
La lista de alumni es, en palabras del New York Times, “un quién es quién de la realeza del pop británico”. Clapton describió su paso por los Bluesbreakers como una “escuela de perfeccionamiento musical”: vivió en una habitación minúscula en la casa de Mayall para absorber todo lo que pudiera, escuchando su colección de discos y tocando junto a ellos.
Blues Breakers with Eric Clapton
Si hay un disco que define el legado de John Mayall, ese es Blues Breakers with Eric Clapton (1966). Fue el primer álbum de Clapton después de dejar los Yardbirds, y su sonido —la Gibson Les Paul a través de un amplificador Marshall, con un tono grueso y sostenido— se convirtió en un modelo que cientos de bandas copiarían en ambos lados del Atlántico.
El álbum incluía versiones de Robert Johnson, Otis Rush, Freddie King y Ray Charles, junto a composiciones propias de Mayall y una coescritura con Clapton, “Double Crossing Time”. La versión instrumental de “Hideaway” de Freddie King se convirtió en un clásico instantáneo, y el solo de Clapton en “Key to Love” sigue siendo estudiado por guitarristas medio siglo después.
En 2003, Rolling Stone lo incluyó en el puesto 195 de su lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos. Es el disco que, según la crítica, “impulsó el boom del blues eléctrico de los años sesenta entre los jóvenes americanos y británicos”.
Un hombre orquesta
Mayall no era solo un líder de banda. Tocaba piano, órgano, guitarra y armónica, y cantaba con una voz de tenor agudo y aflautado. Su discografía es inmensa: más de sesenta álbumes a lo largo de casi seis décadas, desde John Mayall Plays John Mayall (1965) hasta The Sun Is Shining Down (2022).
Entre sus trabajos más destacados figuran Blues from Laurel Canyon (1968), The Turning Point (1969), Jazz Blues Fusion (1972) y Wake Up Call (1993), este último nominado a un Grammy con colaboraciones de Buddy Guy, Mavis Staples, Mick Taylor y Albert Collins. En 2005 recibió la Orden del Imperio Británico (OBE) por sus servicios a la música.
No era un virtuoso en el sentido tradicional. No buscaba el lucimiento personal. Era, ante todo, un director de orquesta del blues, alguien que entendía que su función era crear el espacio para que otros brillaran. “No soy un cazatalentos”, protestaba en las entrevistas. “Soy un líder de banda y sé lo que quiero tocar. Es definitivamente una familia”.
La despedida
Mayall murió el 22 de julio de 2024 en su casa de California, rodeado de su familia. Tenía 90 años. Su familia lo anunció con unas palabras que resumían su vida: “Los problemas de salud que obligaron a John a poner fin a su épica carrera de giras han llevado finalmente a la paz para uno de los más grandes guerreros de la carretera del mundo. John Mayall nos dio noventa años de incansables esfuerzos para educar, inspirar y entretener”.
Las reacciones no se hicieron esperar. Mick Jagger lo describió como “un gran pionero del blues británico”. Eric Clapton publicó un vídeo en el que, visiblemente afectado, le agradecía “principalmente por rescatarme del olvido y quién sabe de qué más”. “Yo era un joven de unos 18 o 19 años cuando decidí que iba a dejar la música”, recordaba Clapton. “Aprendí todo lo que realmente tengo que saber hoy en términos de técnica y deseo de tocar. Me enseñó todo lo que sé, y me dio el valor y el entusiasmo para expresarme sin miedo, sin límites”.
En 2024, pocos meses después de su muerte, fue incluido en el Rock & Roll Hall of Fame en la categoría de Influencia Musical. Era un reconocimiento que llegaba tarde, pero que confirmaba lo que todos los que lo conocieron ya sabían: John Mayall no fue una estrella, pero fue el hombre que hizo posibles las estrellas.
Un legado sin artificios
Mayall se describía a sí mismo como “un intérprete underground”. Se lamentaba, con un punto de orgullo herido, de que “nunca tuvo un gran éxito, nunca ganó un Grammy y Rolling Stone nunca le dedicó una pieza”. Pero su influencia era —y es— imposible de medir en cifras de ventas o premios.
John Mayall no buscó la fama. Buscó el blues. Y al buscarlo, construyó un lugar donde una generación de músicos británicos pudo encontrarse a sí misma, aprender el oficio y, después, salir al mundo para convertirse en leyendas. Su música no llenó estadios con su nombre en las marquesinas, pero su nombre está en los créditos de algunos de los discos más importantes del siglo XX.
Fue el padrino de un género y el mentor de una generación. Y eso, al final, es mucho más de lo que la mayoría de los músicos pueden aspirar a ser.
John Mayall, en pocas palabras
- Nombre completo: John Brumwell Mayall
- Nacimiento: 29 de noviembre de 1933, Macclesfield, Cheshire, Inglaterra
- Fallecimiento: 22 de julio de 2024, Los Ángeles, California (90 años)
- Ocupaciones: Músico, cantante, compositor, líder de banda, productor
- Instrumentos: Guitarra, armónica, piano, órgano, teclados, voz
- Géneros: Blues, blues rock, blues eléctrico, rhythm and blues
- Bandas: The Powerhouse Four (1955), Blues Syndicate (1962), The Bluesbreakers (1963-2008)
- Álbumes emblemáticos: John Mayall Plays John Mayall (1965), Blues Breakers with Eric Clapton (1966), A Hard Road (1967), Crusade (1967), Bare Wires (1968), Blues from Laurel Canyon (1968), The Turning Point (1969), Jazz Blues Fusion (1972), Wake Up Call (1993), The Sun Is Shining Down (2022)
- Alumni de los Bluesbreakers: Eric Clapton, Peter Green, Mick Taylor, Mick Fleetwood, John McVie, Jack Bruce, Aynsley Dunbar, Harvey Mandel, Larry Taylor, Walter Trout, Coco Montoya
- Reconocimientos: OBE (2005), Rock & Roll Hall of Fame (2024, categoría Influencia Musical), dos nominaciones al Grammy
- Legado: Pionero del blues británico, mentor de una generación de músicos que definirían el rock de los sesenta y setenta, arquitecto de un sonido que cambió la música popular
- Frase que lo define: “La única razón por la que nací allí fue porque mi padre era un gran bebedor y allí estaba su pub favorito.”
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