ISA CRUZ octubre 24, 2026
El cantante almeriense falleció el 24 de octubre de 2013 en su casa de Benidorm, a los 82 años, tras una larga lucha contra el cáncer de colon. Icono de la copla y embajador de la canción española, su figura trasciende la música para convertirse en un símbolo de una época. Vendió millones de discos, protagonizó decenas de películas y se mantuvo en los escenarios durante más de medio siglo. No fue solo un cantante: fue la banda sonora de varias generaciones de españoles. Manuel García Escobar nació el 19 de octubre de 1931 en Las Norias de Daza, una pedanía de El Ejido, en la provincia de Almería. Fue el quinto de diez hermanos de una familia humilde. Su padre, Antonio García, regentaba un modesto hostal, y su madre, María del Carmen Escobar, fue una presencia central en su vida; a ella le dedicó años después una de sus canciones más emotivas, “Madrecita María del Carmen”. En los años de la posguerra, un maestro republicano retirado se instaló en la casa familiar a cambio de dar clases a los hijos, y fue él quien inició a Manolo en la música: primero el laúd, después el piano. Junto a sus hermanos Baldomero y Salvador formó una rondalla que actuaba en bodas y celebraciones bajo el nombre de “Los niños de Antonio García”. En 1946, con catorce años, la familia se trasladó a Barcelona. Allí, el joven Manolo trabajó como aprendiz de diversos oficios —auxiliar de correos, albañil, dependiente— mientras se dejaba atraer por el mundo de la farándula que conoció en los locales de Badalona y el Barrio Chino de la Ciudad Condal. En 1955, tras cumplir el servicio militar en Larache (Marruecos), inició su carrera musical en un programa de Radio Barcelona, actuando junto a sus hermanos guitarristas. Nació así la formación Manolo Escobar y sus guitarras, que pronto empezó a hacerse un nombre en verbenas y funciones de cine-variedades. El sonido Escobar El éxito no tardó en llegar. En 1961 debutó en el Teatro Duque de Rivas de Córdoba con su propio espectáculo, “Canta Manolo Escobar”, y a partir de entonces los contratos se multiplicaron, tanto en la música como en el cine. Su primer gran éxito discográfico fue “El Porompompero”, una canción que se convirtió en un fenómeno popular y que, aún hoy, sigue siendo reconocida por generaciones de todas las edades. Le siguieron “Mi carro”, “La minifalda”, “Ay, Caridad” y, sobre todo, “Y viva España”, que se convirtió en un himno oficioso de las celebraciones deportivas y en la canción más vendida de su carrera. El “sonido Escobar” se hizo inconfundible: copla, rumba, pasodoble, bolero, ranchera, fandango. Era una música que no buscaba la sofisticación ni la vanguardia, sino la conexión directa con el público. Y lo consiguió como pocos. A lo largo de su carrera obtuvo más de 40 Discos de Oro, lo que lo convirtió posiblemente en el artista que más discos ha vendido en lengua española. El cine y la televisión En las décadas de los sesenta y setenta, Manolo Escobar protagonizó una veintena de películas, muchas de ellas dirigidas por José Luis Sáenz de Heredia o Luis Lucia. Títulos como “Los guerrilleros”, “Mi canción es para ti”, “Un beso en el puerto”, “Juicio de faldas” o “En un lugar de la Manga” lo convirtieron en un rostro habitual de la gran pantalla. No eran películas de autor, pero conectaban con un público que veía en Escobar algo más que a un actor: veían a un conocido, a un vecino, a alguien que les hablaba en su idioma. También fue presentador de...









