La cantante de rock y blues, nacida en Gran Bretaña y criada en Montreal, falleció el 2 de octubre de 2026 a los 63 años, rodeada de su familia. Ganó un Juno en 1989, firmó himnos como “Make You a Believer” y fue jueza en las seis temporadas de Canadian Idol.
Su carrera de casi cuatro décadas dejó una huella imborrable en la música canadiense y allanó el camino para las mujeres en un género dominado por hombres.**
Sarah “Sass” Jordan nació el 23 de diciembre de 1960 en Birmingham, Inglaterra, hija de un profesor de literatura francesa y una bailarina de ballet. Cuando tenía tres años, su familia se mudó a Montreal, donde su padre había aceptado un puesto en la Universidad Concordia.
Creció en una ciudad vibrante, bilingüe y llena de música, y a los trece años ya tocaba la guitarra. A los dieciséis, frenteaba bandas en los clubes del centro de Montreal. Poco después se convirtió en cantante y bajista de la banda local The Pinups.
Sus influencias eran tan amplias como su talento: David Bowie, Bonnie Raitt, Aretha Franklin y Steven Tyler de Aerosmith. Esa mezcla de rock, blues y soul definiría su voz, una de las más reconocibles del rock canadiense.
El despegue: de Montreal a Los Ángeles
Su carrera discográfica comenzó en 1986, cuando participó como co-vocalista en la canción “Come On (Baby Tonight)” del álbum Mauve de Bündock.
Dos años después, en 1988, firmó con Atlantic Records y publicó su álbum debut, Tell Somebody, que incluía los sencillos “Tell Somebody”, “Double Trouble”, “Stranger Than Paradise” y “So Hard”. El disco la estableció como una de las voces emergentes más prometedoras del rock canadiense, y en 1989 ganó el Juno Award a la artista femenina más prometedora del año.
El gran salto llegó en 1992 con Racine, su segundo álbum, publicado por MCA Records tras su mudanza a Los Ángeles. El disco contenía “Make You a Believer” que alcanzó el número 11 de la lista Mainstream Rock Airplay de Billboard, y “You Don’t Have to Remind Me”, que también llegó al Top 20. Racine vendió más de 450.000 copias en todo el mundo y se convirtió en el mayor éxito comercial de su carrera.
Ese mismo año, su canción “Trust in Me”, un dueto con Joe Cocker, apareció en la banda sonora de The Bodyguard, el álbum más vendido de la historia en ese momento, que pasó 20 semanas en el número 1 de la lista Billboard 200.
En 1994 publicó Rats, que incluyó “High Road Easy”, su canción mejor posicionada en la lista Mainstream Rock de Billboard, alcanzando el número 6. “Sun’s Gonna Rise”, del mismo álbum, se convirtió en su mayor éxito en Canadá, llegando al número 7.
Durante esta época, su baterista de directo era un joven de 22 años llamado Taylor Hawkins, que años después se uniría a Foo Fighters.
La jueza de Canadian Idol
A partir de 2003, Sass Jordan se convirtió en una figura familiar para millones de canadienses al unirse como jueza a Canadian Idol, el concurso de talentos que se emitió durante seis temporadas.
Su presencia en el programa la mantuvo en el centro de la cultura popular canadiense y le permitió conectar con una nueva generación de artistas. Entre sus concursantes favoritos citó a Carly Rae Jepsen y Melissa O’Neil.
En 2001 había interpretado a Janis Joplin en el musical off-Broadway Love, Janis, demostrando una vez más su versatilidad como intérprete.
El regreso al blues
Tras unos años alejada de los estudios, regresó en 2006 con Get What You Give. Pero fue en sus últimos años cuando encontró un nuevo territorio creativo: el blues.
En 2020 publicó Rebel Moon Blues, un álbum de versiones grabado en Toronto con su banda the Champagne Hookers, que alcanzó el número 5 de la lista de álbumes de blues de Billboard. Le siguió Bitches Blues en 2022, su último trabajo de estudio.
En septiembre de 2026, semanas antes de su muerte, Jordan canceló varias fechas de su gira citando “una condición médica seria”.
Una fuerza de la naturaleza
La noticia de su muerte fue confirmada por su familia en un comunicado publicado en sus redes sociales: “El 2 de octubre de 2026, rodeada de su amada familia, Sass Jordan cruzó pacíficamente al otro lado. Permanece en nuestros corazones, una fuerza de la naturaleza inimitable. Una irreemplazable criatura de luz y alegría”.
Las causas de su muerte no fueron reveladas.
Geoff Kulawick, expresidente de Stony Plain Records, el sello que publicó sus últimos dos álbumes, la describió como “audaz, hermosa y valiente”. “Su voz realmente destacaba y la forma en que conectaba emocionalmente… le trajo toneladas de fans”, dijo.
El productor y baterista Derek Downham, que tocó con ella en varias ocasiones, la recordó como “un rayo de luz y una persona realmente hilarante”. “El mayor desconsuelo para mí es que no volveré a ver esa risa”.
Downham destacó su papel como pionera: “Ella surgió en una época en la que no era fácil. Es bonito ver a una mujer fuerte abrirse paso y mostrar a la gente cómo se hace”. Y añadió: “Espero que la gente la recuerde por liderar el camino y por liderar siempre con amor”.
Su publicista, Eric Alper, resumió su legado con una frase que lo dice todo: “Durante cuatro décadas, le dio al rock canadiense una de sus voces más reconocibles, se hizo un hueco para las mujeres en un género dominado durante mucho tiempo por hombres, y abrió puertas para los jóvenes músicos que pasaron por su banda”.
Un legado sin artificios
Sass Jordan no fue solo una cantante. Fue una pionera. En una industria que rara vez hacía espacio para las mujeres en el rock, ella se abrió camino a base de talento, carisma y una voz que no pedía permiso.
Su música fusionaba el rock, el blues y el soul con una naturalidad que desarmaba a cualquiera que intentara encasillarla. Y su presencia en Canadian Idol la convirtió en una mentora para toda una generación de artistas canadienses.
Su música sigue sonando en cada “Make You a Believer” que suena en una radio de rock clásico. Sigue en cada disco de blues que alguien pone en una noche de invierno.
Sigue en la memoria de todos los que la vieron tocar en directo, con esa energía que la hacía parecer, en palabras de quienes la conocieron, “una fuerza de la naturaleza”.
Sass Jordan murió el 2 de octubre de 2026. Pero su voz, esa que abrió camino a tantas otras, no ha dejado de sonar.
Sass Jordan, en pocas palabras
- Nombre completo: Sarah “Sass” Jordan
- Nacimiento: 23 de diciembre de 1960, Birmingham, Inglaterra
- Fallecimiento: 2 de octubre de 2026 (63 años)
- Causa: No revelada; había cancelado fechas de gira en septiembre de 2026 por “una condición médica seria”
- Ocupaciones: Cantante, compositora, música, jueza de televisión
- Géneros: Rock, blues, hard rock
- Sellos: Atlantic Records, MCA Records, RCA, Stony Plain Records
- Álbumes de estudio: Tell Somebody (1988), Racine (1992), Rats (1994), Present (1997), Hot Gossip (2000), Get What You Give (2006), From Dusk ‘Til Dawn (2009), Rebel Moon Blues (2020), Bitches Blues (2022)
- Canciones emblemáticas: “Make You a Believer” (nº 11 Mainstream Rock), “High Road Easy” (nº 6 Mainstream Rock), “You Don’t Have to Remind Me”, “Sun’s Gonna Rise” (nº 7 en Canadá), “Tell Somebody”, “Double Trouble”, “Trust in Me” (con Joe Cocker, banda sonora de The Bodyguard)
- Premios: Juno Award a la artista femenina más prometedora (1989); múltiples nominaciones al Juno a la mejor vocalista femenina (1990, 1993, 1995)
- Televisión: Jueza en las seis temporadas de Canadian Idol (2003-2008)
- Teatro: Protagonizó Love, Janis (off-Broadway, 2001) como Janis Joplin
- Colaboraciones: Joe Cocker, Taylor Hawkins (baterista de su banda antes de Foo Fighters)
- Legado: Una de las voces más reconocibles del rock canadiense; pionera para las mujeres en el rock y mentora de nuevas generaciones de músicos; su paso por Canadian Idol la convirtió en una figura central de la cultura popular canadiense
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