“He met Marmalade down in old New Orleans…” Esa frase, cantada con una mezcla perfecta de picardía, potencia y un toque de peligro, es probablemente una de las introducciones vocales más reconocibles en la historia de la música popular. Y la voz que la pronunció, la que estableció el tono para uno de los himnos más grandes del siglo XX, pertenecía a Sarah Dash.
Pero reducir a Sarah Dash a esa única línea sería hacerle un flaco favor. Ella fue mucho más que la voz inicial de un éxito; fue una fuerza de la naturaleza, una pionera del funk y el rock, y el pegamento vocal que mantuvo unido al legendario trío LaBelle.
Nacida en Trenton, Nueva Jersey, en 1945, Sarah creció en un entorno donde el góspel y el R&B eran el aire que se respiraba. Su talento era tan evidente y desbordante que, siendo apenas una adolescente, ya lideraba grupos vocales. Fue en uno de esos grupos, The Ordettes, donde coincidió con una joven Patti LaBelle. Juntas, y más tarde con la incorporación de la brillante Nona Hendryx, formarían LaBelle.
Pero no eran las típicas chicas de los grupos vocales de los 60, con vestidos a juego y coreografías rígidas. Bajo la visión vanguardista de Hendryx y la potencia de Dash, el grupo se transformó. Se pusieron trajes espaciales plateados, adoptaron una estética glam-rock y empezaron a cantar sobre liberación, sexualidad y empoderamiento con una ferocidad que el mundo nunca había visto.
El punto culminante de esa revolución llegó en 1974 con “Lady Marmalade”. Producida por el genio de Allen Toussaint, la canción era una explosión de funk, ópera y calle. Y fue Sarah, con su tono aterciopelado pero con filo de acero, quien tuvo el honor de cantar ese primer verso icónico, atrapando al oyente desde el primer segundo y lanzando la canción hacia el número 1 en las listas de todo el mundo. Sarah no solo cantaba la canción; la habitaba.
Cuando LaBelle se disolvió en 1977, muchas predijeron que las miembros se desvanecerían en el olvido. Sarah Dash demostró que estaban equivocadas. Embarkó en una carrera en solitario feroz e independiente, lanzando álbumes como Sassy (1978) y I’m Not Fireproof (1980), donde exploró el disco, el rock y el soul con una libertad creativa absoluta.
Pero donde su verdadera magia se volvió un secreto a voces en la industria fue en los estudios de grabación. Sarah se convirtió en una de las coristas y voces de sesión más codiciadas y respetadas de la historia.
Si escuchas con atención, la voz de Sarah Dash está en algunos de los discos más importantes del rock y el pop. Cantó con los Rolling Stones, Bruce Springsteen, Cyndi Lauper, Lou Reed y un larguísimo etcétera de leyendas. No necesitaba ser la estrella del cartel para brillar; su profesionalismo, su increíble rango vocal y su capacidad para elevar cualquier canción la convirtieron en la “cantante de las cantantes”. Era el arma secreta que los grandes artistas llamaban cuando necesitaban que una pista sonora cobrara vida de verdad.
Sarah Dash falleció el 20 de agosto de 2021 en Nueva York, a los 76 años, tras una larga y valiente batalla contra el cáncer. Se fue como vivió: con dignidad, rodeada del respeto de una industria que sabía que había perdido a una de sus voces más auténticas y versátiles.
Hoy, cada vez que una artista femenina decide romper las reglas de su género, fusionar estilos o simplemente cantar con una verdad que eriza la piel, el espíritu de Sarah Dash está ahí. Ella nos enseñó que la verdadera elegancia no está en la perfección pulida, sino en el carácter, el groove y la valentía de ser única.
Descansa, Sarah. Tu voz sigue siendo la primera y la más importante en la habitación.
🎵 La banda sonora para el homenaje:
Pon “Lady Marmalade” (LaBelle, 1974) y presta especial atención a esos primeros segundos: esa es la magia pura de Sarah Dash marcando el territorio. Luego, sumérgete en “Sassy” (1978), su joya en solitario que demuestra su dominio absoluto del funk y el soul con una actitud impecable. Y para apreciar su faceta más rockera y visceral, busca “I’m Not Fireproof” (1980), un tema que resume su fuerza y su resiliencia.
Sarah Dash, en pocas palabras
- Nombre real: Sarah Dash.
- Vida: 18 de agosto de 1945 (Trenton, Nueva Jersey) – 20 de agosto de 2021 (Nueva York). 76 años.
- Causa de muerte: Cáncer.
- El rol: Cantante de soul, funk, rock y disco; miembro fundadora de LaBelle y una de las voces de sesión más legendarias de la industria.
- El momento cumbre: Cantar la introducción icónica de “Lady Marmalade” (1974), estableciendo el tono de uno de los mayores éxitos de la historia.
- Estilo: Una voz poderosa, versátil y con un carácter inconfundible, capaz de transitar del góspel al rock duro, pasando por el funk más sucio y el pop más brillante.
- Legado real: Rompió los moldes de los grupos vocales femeninos tradicionales, allanando el camino para la fusión de géneros y el empoderamiento de las artistas negras en el rock y el funk. Como corista, elevó el estándar de lo que significa ser una “voz de apoyo” en la música grabada.
🎵 Grandes éxitos y grabaciones clave
- “Lady Marmalade” (LaBelle, 1974) – El himno definitivo, número 1 mundial y su contribución vocal más famosa.
- “Sassy” (Sarah Dash, 1978) – Su mayor éxito en solitario, una masterclass de funk y actitud.
- “I’m Not Fireproof” (Sarah Dash, 1980) – Un tema potente que muestra su faceta más rockera y resiliente.
- “What Can I Do for You” (LaBelle, 1975) – Una joya del soul que destaca la armonía y la potencia del trío.
- “Going to a Go-Go” (LaBelle, 1977) – Una versión enérgica y revitalizada del clásico de Smokey Robinson.
- Trabajo de sesión legendario: Sus coros y colaboraciones en álbumes de The Rolling Stones, Bruce Springsteen, Cyndi Lauper, Lou Reed y Ashford & Simpson, donde su voz es un pilar invisible pero fundamental.
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