ISA CRUZ septiembre 9, 2026
Hoy 9 de septiembre de 2026, se cumplen seis años de su muerte. Pero cada vez que suena un sintetizador y una fiesta estalla, Ronald Bell sigue ahí, marcando el ritmo. Hay músicos que escriben canciones y hay músicos que escriben himnos para la memoria colectiva. Ronald Bell pertenece a esta segunda categoría. Fue el cerebro detrás de algunos de los temas más alegres, más bailables y más reconocibles del siglo XX. Como cofundador, compositor, arreglista y productor de Kool & The Gang su música ha sonado en bodas, en estadios, en películas y en cada rincón del planeta donde alguien quiera celebrar. El 9 de septiembre de 2020, Ronald Bell falleció en las Islas Vírgenes Estadounidenses, a los 68 años, dejando un legado imparable. Seis años después, su nombre sigue siendo menos conocido que el de su banda, pero su huella es tan profunda como la de cualquier gigante de la música popular. Porque Ronald Bell no fue solo un músico: fue el arquitecto del sonido de la felicidad. De Jersey City al mundo Ronald Nathan Bell nació en Jersey City, Nueva Jersey, en 1951, en el seno de una familia con raíces profundas en la música. Su hermano mayor, Robert “Kool” Bell, ya estaba forjando su camino en el mundo del jazz y el R&B y pronto Ronald se unió a él. A finales de los años 60, los hermanos Bell formaron junto a otros músicos lo que entonces se llamó The Jazziacs. Eran jóvenes, negros y talentosos, y soñaban con fusionar el jazz que amaban con el funk y el soul que empezaba a dominar las calles. De esa mezcla nació Kool & The Gang, una banda que, en sus inicios, era pura energía instrumental, sin voces, con un sonido que bebía del jazz de Miles Davis pero también del groove de James Brown. Ronald, que tocaba el saxofón, los teclados y el sintetizador, era el arquitecto sonoro del grupo. Mientras su hermano Robert era la cara visible, Ronald estaba detrás, construyendo los arreglos, escribiendo las melodías y dando forma a ese sonido inconfundible que luego conquistaría el mundo. La década dorada: himnos para el fin de semana La década de los 70 fue el gran despegue de Kool & The Gang. Con éxitos como Jungle Boogie, Hollywood Swinging y Funky Stuff, la banda se convirtió en el sonido oficial de las fiestas. Y detrás de cada uno de esos temas estaba Ronald Bell, escribiendo, arreglando y produciendo. Pero el momento cumbre llegó en 1980, con el lanzamiento de Celebration. Ese tema, compuesto por Ronald junto a su hermano y otros miembros de la banda, se convirtió en el himno universal de la alegría. Desde entonces, Celebration ha sonado en Super Bowls, en Año Nuevo, en bodas, en graduaciones y en cualquier ocasión que merezca ser festejada. Es una canción que trasciende generaciones, idiomas y culturas. Y su autor, Ronald Bell, nunca dejó de sentir una emoción especial cada vez que la escuchaba sonar. No era para menos. Había escrito una canción que, literalmente, definía el sonido de la felicidad. El músico total Ronald Bell no se limitaba a componer. Era un músico integral: saxofonista, tecladista, sintetizador, arreglista, productor. Tenía un oído prodigioso para los arreglos de viento y una habilidad especial para crear ganchos melódicos que se quedaban grabados en la memoria. Su trabajo en el sintetizador, en particular, fue revolucionario para la época, y supo combinar la tradición del jazz con la energía del funk y la accesibilidad del pop. A lo largo de su carrera, produjo y compuso para decenas de artistas, y...
