ISA CRUZ septiembre 19, 2026
Existen relaciones que sobreviven durante demasiado tiempo gracias a una especie de actuación compartida: sonreír cuando toca, perdonar lo que no debería perdonarse y fingir que todo sigue funcionando. Joy Crookes convierte precisamente esa contradicción en el corazón de “Painkiller”, una canción nacida de una relación destructiva que la artista escribió años atrás y que ahora recupera junto a Denzel Curry. Publicada el 15 de septiembre de 2026, la canción supone el regreso de Crookes después de “Juniper” y llega acompañada por un videoclip cinematográfico rodado en Chicago. El resultado mantiene la sensibilidad soul que caracteriza a la cantante, pero introduce una colaboración inesperada con uno de los nombres más reconocibles del rap estadounidense. 🌹 Joy Crookes, entre el soul y las heridas de South London Nacida en Lambeth, al sur de Londres, Joy Crookes lleva años construyendo una personalidad artística alrededor de una voz cálida, profundamente expresiva y una escritura capaz de mezclar vulnerabilidad, ironía y observación cotidiana. Su música se mueve entre el neo-soul, el R&B, el jazz y el soul, con una sensibilidad cinematográfica muy reconocible. Su debut, “Skin”, publicado en 2021, la situó definitivamente en el mapa británico y llegó a estar nominado al Mercury Prize. En 2025 amplió ese recorrido con “Juniper”, un segundo álbum que confirmó su capacidad para combinar tradición soul y una escritura mucho más personal. “Painkiller” nace, precisamente, desde una etapa anterior de esa trayectoria. Crookes ha explicado que escribió la canción después de terminar una relación destructiva y que la planteó como una conversación consigo misma sobre las razones por las que permaneció junto a alguien que no le hacía bien. 💊 Una sonrisa que funciona como anestesia El título “Painkiller” resume con bastante precisión la contradicción que atraviesa la canción. La otra persona puede ser al mismo tiempo la fuente del dolor y aquello que parece aliviarlo. La letra juega con esa idea mediante imágenes de besos, alcohol, lágrimas falsas, noches de karaoke y una relación en la que las apariencias terminan sustituyendo a la verdad. Hay incluso un punto de humor ácido: Crookes no convierte aquella experiencia en un drama solemne, sino que la observa con cierta distancia y se permite reírse de sus propias decisiones. Musicalmente, esa mezcla de vulnerabilidad e ironía encuentra un escenario especialmente elegante. La producción de Crookes y Dweller recupera influencias del hip-hop de los 90 y las combina con neo-soul, arreglos de cuerda y una instrumentación orgánica en la que aparecen piano, contrabajo, guitarras, percusión y batería. 🎤 Denzel Curry entra en escena La aparición de Denzel Curry podría parecer, sobre el papel, una combinación poco evidente. Sin embargo, su intervención encaja con naturalidad dentro de la atmósfera de “Painkiller”. El rapero de Miami aparece aproximadamente en el último tercio del tema con un verso que cambia ligeramente la perspectiva y aporta otra energía a la narración. Su flow se integra sobre la base soul sin romper el carácter íntimo de la canción, funcionando más como una segunda voz dentro de esta historia que como un simple añadido. La colaboración también amplía el universo musical de Crookes sin hacerla perder su identidad. Su voz continúa ocupando el centro de la canción, mientras Curry introduce ese contraste entre soul británico y rap estadounidense que convierte el encuentro en algo especialmente atractivo. 🎬 Chicago convierte la relación en una película El videoclip, dirigido por Ethan & Tom, lleva la historia todavía más lejos. Rodado en Chicago durante dos días mientras Crookes acompañaba a Lewis Capaldi en su gira estadounidense, el vídeo sigue la evolución de una relación que empieza bajo una apariencia feliz...
