El legendario saxofonista estadounidense falleció el 24 de septiembre de 2022 a los 81 años en su casa de Los Ángeles, rodeado de su familia. Discípulo de John Coltrane y figura central del free jazz y el jazz espiritual, su obra sigue siendo una de las más influyentes y veneradas del último medio siglo.
Ferrell Sanders nació el 13 de octubre de 1940 en Little Rock, Arkansas. Creció en una familia musical, tomó el clarinete de niño y se pasó al saxo tenor en el instituto, donde su director de banda lo introdujo al jazz. Tras graduarse, se mudó a Oakland, California, donde estudió arte y música en el Oakland Junior College.
En la escena de la Bahía de San Francisco era conocido como “Little Rock”, y allí amplió su repertorio con bebop, rhythm and blues, música clásica y free jazz, tocando con músicos como Ed Kelly y Smiley Winters.
En 1961 se trasladó a Nueva York. Los primeros años fueron duros. No podía ganarse la vida con la música, empeñó su saxofón, aceptó trabajos no musicales y llegó a dormir en el metro.
Fue en esa época cuando comenzó a usar el nombre “Pharoah”, sugerido por Sun Ra, y formó su primer grupo en 1963 con el pianista John Hicks, el bajista Wilbur Ware y el baterista Billy Higgins.
Los años con Coltrane
El punto de inflexión llegó en 1965, cuando se unió a la banda de John Coltrane. Su primera grabación con el saxofonista fue Ascension, en junio de ese año, y su debut como miembro regular del grupo se produjo poco después, en el Penthouse de Seattle.
Coltrane había quedado impresionado por su sonido: áspero, sobrecogedor, capaz de producir armónicos y multífonos que desafiaban las convenciones del instrumento.
Con Coltrane grabó Meditations (1965), Om (1965), Kulu Sé Mama (1965) y Live at the Village Vanguard Again! (1966). La relación entre ambos fue mucho más que profesional. Sanders absorbió la espiritualidad de Coltrane y la integró en su propia obra.
Cuando Coltrane murió de cáncer en 1967, Sanders se encontró sin su mentor, pero también con una misión: continuar la búsqueda que ambos habían iniciado.
Karma y el jazz espiritual
En 1969, Sanders publicó Karma, el disco que lo consagró como líder por derecho propio. El álbum contenía una única pieza de casi 33 minutos, “The Creator Has a Master Plan” , con el pianista Lonnie Liston Smith y el vocalista Leon Thomas, cuyo yodel característico se convirtió en una de las señales de identidad del disco.
Karma alcanzó el puesto 188 de la lista Billboard 200 en agosto de 1969 y se convirtió en un éxito comercial inesperado para un álbum de vanguardia.
A Karma le siguieron Jewels of Thought (1969), Thembi (1971) y Black Unity (1971), este último una exploración de los ritmos africanos que marcaría una de las direcciones más importantes de su carrera posterior.
Su música se alejaba del free jazz más incendiario de los sesenta para adentrarse en un territorio más espiritual y melódico, aunque sin perder nunca la intensidad que lo caracterizaba. Como él mismo dijo en una ocasión, su sonido era “oscuro, con más sentimiento”.
Las décadas de exploración
En los años setenta y ochenta, Sanders continuó grabando y girando sin descanso, explorando estilos que iban del modal al hard bop, pasando por el rhythm and blues.
En 1994 viajó a Marruecos para grabar The Trance of Seven Colors con el músico gnawa Mahmoud Guinia, un disco que se convertiría en un referente de la fusión entre el jazz y las músicas del mundo. En 1988 recibió un Grammy por Blues for Coltrane: A Tribute to John Coltrane, compartido con McCoy Tyner, Roy Haynes, Cecil McBee y David Murray.
A lo largo de seis décadas, Sanders grabó más de treinta álbumes como solista o en colaboración, trabajando con músicos como McCoy Tyner, Sonny Sharrock, Idris Muhammad, Don Cherry y Alice Coltrane, con quien colaboró tras la muerte de John.
Promises: el regreso inesperado
Tras un largo hiato discográfico, Sanders regresó en 2021 con Promises, una colaboración con el productor británico de música electrónica Floating Points (Sam Shepherd) y la London Symphony Orchestra. El álbum, publicado por Luaka Bop, el sello fundado por David Byrne, es una composición continua de 46 minutos dividida en nueve movimientos. La grabación se realizó en 2019, en diez días de sesiones en Los Ángeles en las que Sanders impuso un ritmo pausado y contemplativo. “Él calmaba, ralentizaba todo”, recordaba Shepherd. “Decía: ‘Escuchemos esto’, y nos sentábamos a escuchar la pieza entera. Luego otra vez. Pasaban tres horas y seguíamos escuchando”.
Promises fue aclamado por la crítica. The New Yorker lo describió como “una experiencia notablemente íntima”, y Pitchfork le otorgó una puntuación de 9.0. Alcanzó el número 1 en la lista de álbumes de jazz contemporáneo de Billboard y el número 32 en ventas de álbumes. Para muchos oyentes jóvenes, fue su primera puerta de entrada a la música de Sanders.
El 24 de septiembre de 2022
Pharoah Sanders murió en la madrugada del 24 de septiembre de 2022 en su casa de Los Ángeles, rodeado de su familia y amigos. Tenía 81 años. Su sello discográfico, Luaka Bop, lo anunció con unas palabras que resumían el sentir de la comunidad musical: “Estamos devastados de compartir que Pharoah Sanders ha fallecido. Murió pacíficamente rodeado de familiares y amigos en Los Ángeles esta mañana. Por siempre y para siempre, el más bello ser humano, que en paz descanse”.
La causa de la muerte no fue revelada.
Un legado que sigue sonando
Pharoah Sanders fue, en palabras de la crítica, la gran figura del jazz espiritual y el creador de “un sonido corpulento, palpitante y envolvente”. Pero más allá de las etiquetas, fue un músico que nunca dejó de buscar. Desde el free jazz incendiario de sus años con Coltrane hasta la serenidad de Promises, su obra traza un arco de seis décadas de exploración ininterrumpida.
En 2016 recibió la NEA Jazz Masters Fellowship, uno de los mayores honores que puede recibir un músico de jazz en Estados Unidos. En su discurso de aceptación, Sanders dijo: “Puede que sea un hombre de pocas palabras para algunos, pero la música que he producido ‘lo dice todo’. Estoy profundamente agradecido y humildemente conmovido de ser reconocido por las encarnaciones de mis obras de jazz, que han durado más de medio siglo”.
Su música no era un entretenimiento. Era una plegaria, una búsqueda, un acto de fe. Y esa fe —en el sonido, en la espiritualidad, en la capacidad del jazz para trascender— es lo que sigue resonando en cada oyente que se acerca a su obra.
Pharoah Sanders, en pocas palabras
- Nombre completo: Ferrell Lee Sanders (conocido como “Pharoah” desde su llegada a Nueva York)
- Nacimiento: 13 de octubre de 1940, Little Rock, Arkansas, EE. UU.
- Fallecimiento: 24 de septiembre de 2022, Los Ángeles, California (81 años)
- Causa: No revelada
- Instrumentos: Saxofón tenor, clarinete (en su juventud), flauta
- Géneros: Free jazz, jazz espiritual, jazz modal, hard bop
- Inicios: Oakland Junior College (estudios de arte y música); escena de la Bahía de San Francisco, conocido como “Little Rock”
- Colaboraciones clave: John Coltrane (Ascension, Meditations, Om, Live at the Village Vanguard Again!), Alice Coltrane, Sun Ra, Don Cherry, McCoy Tyner, Leon Thomas, Lonnie Liston Smith, Floating Points, London Symphony Orchestra
- Álbumes emblemáticos: Tauhid (1966), Karma (1969), Jewels of Thought (1969), Thembi (1971), Black Unity (1971), The Trance of Seven Colors (1994), Promises (2021, con Floating Points y la London Symphony Orchestra)
- Premios: Grammy (1988) por Blues for Coltrane: A Tribute to John Coltrane; NEA Jazz Masters Fellowship (2016)
- Legado: Una de las figuras más importantes del free jazz y el jazz espiritual; su obra fusionó la intensidad del jazz americano con influencias africanas, de Oriente Medio y de Asia; su música sigue siendo una referencia para generaciones de músicos y oyentes
- Frase que lo define: “Puede que sea un hombre de pocas palabras para algunos, pero la música que he producido ‘lo dice todo’.”
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