El baterista británico falleció el 8 de octubre de 1990 en Oregón, Estados Unidos (a los 43 años) a causa de una neumonía derivada de un estado vegetativo que padecía desde 1987, tras colapsar por una sobredosis de drogas.
Fue el baterista de Procol Harum durante una década, el hombre que puso el ritmo a himnos como “A Whiter Shade of Pale” y “Conquistador”. Su carrera, brillante y trágica, es un recordatorio de que la música puede elevar a un hombre hasta el cielo y, al mismo tiempo, no salvarle de sus demonios.**
Barrie James Wilson nació el 18 de marzo de 1947 en Southend-on-Sea, Essex, Inglaterra. Creció en una familia donde la música no era una presencia central, pero pronto encontró en la batería una forma de expresión que no necesitaba palabras.
A mediados de los sesenta, se unió a The Paramounts, la banda de Gary Brooker y Robin Trower que, tras su disolución, se convertiría en la base de Procol Harum. Wilson fue uno de los miembros fundadores de la nueva formación, y su estilo —preciso, potente, con un toque de jazz— se convirtió en una de las señas de identidad del grupo.
Procol Harum no era una banda de rock convencional. Su música fusionaba el rock con la música clásica, el blues y el soul, y sus canciones eran tan complejas como atmosféricas. Wilson no se limitaba a marcar el compás: esculpía el ritmo, creaba texturas, daba espacio a los demás instrumentos.
Su batería en “A Whiter Shade of Pale” (1967), el himno que definió a la banda y que se convirtió en uno de los sencillos más vendidos de la historia, es un ejemplo perfecto de su arte: discreta, elegante, pero absolutamente esencial.
Los años dorados de Procol Harum
Wilson permaneció en Procol Harum desde su formación en 1967 hasta su disolución en 1977. Durante esa década, la banda publicó algunos de los discos más importantes del rock progresivo: Shine On Brightly (1968), A Salty Dog (1969), Home (1970), Broken Barricades (1971), Grand Hotel (1973), Exotic Birds and Fruit (1974) y Procol’s Ninth (1975). Wilson fue el único miembro que permaneció constante en todos ellos, junto a Brooker y Reid.
Su estilo se fue refinando con los años. A diferencia de otros bateristas de rock progresivo que buscaban el lucimiento técnico, Wilson entendía que su función era servir a la canción. Sus patrones eran complejos pero nunca gratuitos; sus fills, precisos pero nunca innecesarios. Era, en el mejor sentido de la palabra, un músico de banda: alguien que entendía que el todo es más importante que la suma de las partes.
Después de Procol Harum
Tras la separación de la banda en 1977, Wilson continuó trabajando como músico de sesión. En 1978 tocó en Double Trouble de Frankie Miller, y entre 1979 y 1984 fue miembro de la banda de gira de Joe Cocker.
Su currículum incluye también una participación en la banda sonora de The Rocky Horror Picture Show (1975), donde coincidió con su compañero de Procol Harum, el guitarrista Mick Grabham.
En 1983 fue contratado para tocar la batería en el álbum de AC/DC Flick of the Switch, tras la salida de Phil Rudd. Grabó las pistas, pero ninguna de ellas fue utilizada en el producto final: fue reemplazado por Simon Wright. Fue un episodio más en una carrera que, aunque prolífica, nunca le dio el reconocimiento que merecía.
Su último trabajo en estudio fue una participación en el álbum de Gary Brooker Echoes in the Night, junto a sus compañeros de Procol Harum Keith Reid y Matthew Fisher, en las canciones “Ghost Train”, “The Long Goodbye”, “Hear What You’re Saying” y “Mr. Blue Day”. Era un reencuentro con su familia musical, un cierre de círculo que nadie sabía que sería el último.
La caída
En 1987, Wilson colapsó tras una sobredosis de drogas. Fue hospitalizado y permaneció tres años en estado vegetativo. Los detalles de aquel episodio nunca se hicieron del todo públicos.
Lo que se sabe es que su cuerpo nunca se recuperó. Murió el 8 de octubre de 1990 en Oregón, Estados Unidos, a causa de una neumonía. Tenía 43 años.
Su muerte fue un golpe para la comunidad de Procol Harum. Gary Brooker, su compañero durante más de una década, lo recordó como “un baterista extraordinario y un hombre muy querido”. Keith Reid, el letrista de la banda, dijo que Wilson era “el corazón rítmico de todo lo que hicimos”.
Y Robin Trower, que compartió escenario con él en los primeros años, lo describió como “uno de los músicos más naturales con los que he tocado”.
Un legado sin artificios
Barrie James Wilson no fue una estrella del rock en el sentido convencional. No llenó estadios con su nombre en las marquesinas ni protagonizó escándalos que alimentaran titulares.
Fue algo más difícil de encontrar y más valioso: un músico que construyó su carrera desde la segunda línea que entendió que su función era sostener, no brillar, y que lo hizo con una elegancia y una precisión que muy pocos podían igualar.
Su batería sigue sonando en cada “A Whiter Shade of Pale” que suena en una radio de rock clásico. Sigue en “Conquistador”, en “A Salty Dog”, en cada canción de Procol Harum que alguien descubre por primera vez. Sigue en la memoria de todos los que lo vieron tocar, en la de sus compañeros de banda y en la de una escena que lo respetaba por lo que era, no por lo que vendía.
Barrie James Wilson murió el 8 de octubre de 1990. Pero su ritmo, ese ritmo que sostuvo el cielo de Procol Harum durante una década, no ha dejado de sonar.
Barrie James Wilson, en pocas palabras
- Nombre completo: Barrie James Wilson
- Nacimiento: 18 de marzo de 1947, Southend-on-Sea, Essex, Inglaterra
- Fallecimiento: 8 de octubre de 1990, Oregón, EE. UU. (43 años)
- Causa: Neumonía, tras tres años en estado vegetativo por una sobredosis de drogas en 1987
- Ocupaciones: Baterista, músico de sesión
- Instrumento: Batería
- Géneros: Rock progresivo, rock sinfónico, blues rock
- Bandas: The Paramounts (1960s), Procol Harum (miembro fundador, 1967-1977)
- Álbumes clave con Procol Harum: Procol Harum (1967), Shine On Brightly (1968), A Salty Dog (1969), Home (1970), Broken Barricades (1971), Grand Hotel (1973), Exotic Birds and Fruit (1974), Procol’s Ninth (1975), Something Magic (1977)
- Canciones emblemáticas: “A Whiter Shade of Pale”, “Conquistador”, “A Salty Dog”, “Homburg”
- Colaboraciones posteriores: Frankie Miller (Double Trouble, 1978), Joe Cocker (giras, 1979-1984), AC/DC (Flick of the Switch, 1983, pistas no utilizadas), Gary Brooker (Echoes in the Night)
- Banda sonora: The Rocky Horror Picture Show (1975)
- Legado: El baterista que sostuvo el sonido de Procol Harum durante una década; su estilo preciso y elegante definió el ritmo de algunos de los himnos más importantes del rock progresivo
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