La influyente cantante de jazz estadounidense falleció el 11 de octubre de 1976 en Nueva York a los 68 años, víctima de un cáncer de estómago.

Fue la voz principal y la arreglista de The Boswell Sisters, el trío vocal que revolucionó la música popular en los años treinta, y después construyó una exitosa carrera en solitario que se prolongó durante más de dos décadas.
Frank Sinatra y Sammy Davis Jr. la consideraron “la cantante más imitada de todos los tiempos”. Ella, actuaba desde una silla de ruedas que el público nunca vio.**
Constance Foore “Connee” Boswell nació el 3 de diciembre de 1907 en Kansas City, Missouri, aunque su infancia transcurrió en Nueva Orleans, en una casa de la calle Camp donde la música era el idioma cotidiano.
Su padre había sido artista de vodevil y su madre era una apasionada de la música; las tres hermanas (Martha, Connee y Helvetia “Vet”) estudiaron piano clásico, violonchelo y violín bajo la tutela del profesor Otto Finck, de la Universidad de Tulane. Connee comenzó a tocar el chelo a los cinco años y, con el tiempo, añadió el piano, el violín y el saxofón a su arsenal.
A los seis años contrajo polio. La enfermedad la paralizó casi por completo de cintura para abajo y la condenó a una silla de ruedas de por vida.
Pero aquella limitación física que el público de la época desconocía, porque Connee se fotografiaba junto a un piano o cubría la silla con vestidos largos para dar la ilusión de que estaba de pie. Eso, NO le impidió convertirse en una de las artistas más populares de la primera mitad del siglo XX.
The Boswell Sisters: la revolución armónica
En 1925, las tres hermanas grabaron su primer disco para Victor Records. Lo que las distinguía de cualquier otro trío vocal de la época era su osadía.
En un tiempo en que se esperaba que los cantantes de jazz interpretaran las canciones tal como estaban escritas, para que el público pudiera replicarlas, las Boswell rompieron el manual.
Sus arreglos (la mayoría escritos por Connee) introducían cambios rítmicos abruptos, scat singing libre, armonías complejas y estructuras que paraban y arrancaban sin previo aviso. Eran maestras de la síncopa, y su influencia allanó el camino para los ritmos sincopados del swing.
El éxito fue arrollador. En 1930 y 1935 realizaron dos giras europeas y llegaron a actuar ante la realeza británica en el Palacio de Buckingham. Acumularon veinte éxitos durante la década, incluido el número uno “The Object of My Affection” (1935).
Su auge coincidió con los avances en la tecnología del micrófono, que permitieron a Connee desarrollar un estilo vocal íntimo y cercano que cambiaría la forma de cantar en la radio.
La carrera en solitario: de Connie a Connee
En 1936, sus hermanas se retiraron para formar sus propias familias, y Connee emprendió su camino en solitario. Firmó con Decca Records y más tarde, grabó para Apollo, RCA Victor y Design. Su carrera como solista fue tan exitosa como la del trío, con docenas de éxitos que se prolongaron hasta los años cincuenta.
Entre sus grabaciones más recordadas figuran “Say It Isn’t So”, “On the Beach at Bali-Bali”, “Whispers in the Dark”, “I Let a Song Go Out of My Heart”, “If I Give My Heart to You” y “An Apple for the Teacher”. También grabó varios duetos con Bing Crosby, incluyendo los números uno “Bob White” y “Alexander’s Ragtime Band”. En total, sus discos vendieron más de 75 millones de copias.
Su voz de contralto, cálida y versátil, se adaptaba con la misma naturalidad al jazz, al swing y al pop. Canciones como “Stormy Weather” que introdujo en el programa de radio Kraft Music Hall, y “I Cover the Waterfront” se convirtieron en estándares de su repertorio.
También tuvo una presencia activa en la radio: llegó a tener su propio programa y encabezó espacios de la cadena CBS como Camel Caravan.
En 1937 participó en la película “Artists and Models” de Paramount, junto a Jack Benny, donde cantó “Whispers in the Dark”, una canción nominada al Óscar. Durante la Segunda Guerra Mundial, entretuvo a las tropas y participó en espectáculos de Broadway como Star Time, Curtain Time y Show Time.
La influencia de una voz que casi nadie recuerda
Connee Boswell fue una de las vocalistas de jazz más importantes de su tiempo y una influencia decisiva para Ella Fitzgerald, que la citó como su principal referencia.
Frank Sinatra y Sammy Davis Jr. la describieron como “la cantante más ampliamente imitada de todos los tiempos”. Su nombre, se fue desvaneciendo de la memoria colectiva con el paso de las décadas, eclipsado por las grandes figuras del jazz que vinieron después.
En 1935 se había casado con Harry Leedy, su mánager, que la representó durante toda su carrera y que murió en 1975, un año antes que ella. Connee continuó grabando hasta los años sesenta, cuando decidió retirarse de las apariciones comerciales.
El adiós
Connee Boswell murió el 11 de octubre de 1976 en el Hospital Mount Sinai de Manhattan, a causa de un cáncer de estómago. Tenía 68 años.
Fue enterrada en el Cementerio Ferncliff de Nueva York. Su muerte apenas tuvo eco en una industria que, para entonces, ya había convertido a otras voces en leyenda.
Un legado sin artificios
Connee Boswell no fue una estrella del espectáculo en el sentido que hoy damos a esa palabra. No llenó estadios con su nombre en las marquesinas ni protagonizó escándalos que alimentaran su leyenda.
Fue algo más difícil de encontrar y más valioso: una artista que convirtió la limitación física en una ventaja expresiva. Mientras otras cantantes se movían por el escenario, ella aprendió a moverse dentro de la canción, a construir intimidad con cada frase, a usar el micrófono como una extensión de su voz. Fue, en palabras de la crítica, la primera cantante que supo aprovechar el micrófono al máximo de sus posibilidades.
Su legado vive en cada arreglo vocal complejo que se escucha en la música pop, en cada cantante que se atreve a susurrar en lugar de gritar, en cada artista que entiende que la vulnerabilidad puede ser una forma de poder.
Connee Boswell murió el 11 de octubre de 1976. Pero su voz, esa que susurró al oído de América sin que nadie supiera que estaba sentada, no ha dejado de sonar.
Connee Boswell, en pocas palabras
- Nombre completo: Constance Foore “Connee” Boswell
- Nacimiento: 3 de diciembre de 1907, Kansas City, Missouri, EE. UU. (criada en Nueva Orleans)
- Fallecimiento: 11 de octubre de 1976, Nueva York, EE. UU. (68 años)
- Causa: Cáncer de estómago
- Lugar de entierro: Cementerio Ferncliff, Nueva York
- Ocupaciones: Cantante, arreglista, actriz
- Instrumentos: Voz (contralto), violonchelo, piano, violín, saxofón
- Género: Jazz, swing, pop vocal
- Bandas: The Boswell Sisters (1925-1936), junto a sus hermanas Martha y Helvetia “Vet”
- Éxitos clave: “The Object of My Affection” (nº 1, 1935), “Say It Isn’t So”, “Whispers in the Dark”, “I Let a Song Go Out of My Heart”, “If I Give My Heart to You”, “An Apple for the Teacher”, “Stormy Weather”, “Bob White” (con Bing Crosby)
- Ventas: Más de 75 millones de discos
- Familia: Casada con Harry Leedy, su mánager, desde 1935 hasta la muerte de él en 1975
- Legado: Una de las vocalistas de jazz más influyentes del siglo XX; su técnica de arreglo vocal y su uso innovador del micrófono redefinieron la música popular; su influencia alcanzó a Ella Fitzgerald, Frank Sinatra y Sammy Davis Jr.
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