Hoy, 11 de septiembre de 2026, se cumplen seis años de su muerte. Y en cada acorde de “Do the Reggay”, en cada versión de “Pressure Drop”, en cada alma que ha encontrado consuelo en el ritmo de Jamaica, Toots Hibbert sigue vivo. Porque él no fue solo un músico: fue el hombre que le dio un nombre al latido de una isla y lo entregó al mundo.
Hay artistas que se suman a un movimiento. Y hay artistas que le ponen nombre. Frederick Nathaniel “Toots” Hibbert perteneció a esta segunda estirpe. Fue el líder de Toots & the Maytals, una de las bandas fundacionales del ska y el reggae. Pero su contribución más importante no fue una canción, ni un disco, ni una gira. Fue una palabra: reggae. La acuñó en 1968 con “Do the Reggay”, mucho antes de que Bob Marley se convirtiera en el rostro global del género. Toots no necesitaba ser el rey. Le bastaba con haber sido el que bautizó al príncipe.
Toots Hibbert murió en Kingston el 12 de septiembre de 2020, a los 77 años, tras haber ingresado en el Hospital Universitario de las Indias Occidentales por complicaciones derivadas de la COVID-19. Su familia lo despidió con unas palabras que lo retratan mejor que cualquier biografía: “Falleció pacíficamente esta noche, rodeado de su familia”. Seis años después, su voz sigue sonando como un trueno en la memoria de Jamaica y en los oídos de todo el que haya bailado alguna vez al ritmo que él nombró.
De May Pen a Trenchtown: el huérfano que cantaba gospel
Frederick Hibbert nació el 8 de diciembre de 1942 en May Pen, Clarendon, Jamaica, el menor de siete hijos. Sus padres eran predicadores adventistas del séptimo día, estrictos y devotos, y Toots creció cantando gospel en el coro de la iglesia. Cuando ambos murieron siendo él aún un niño, se trasladó a Trenchtown, el barrio de Kingston donde también creció Bob Marley, para vivir con su hermano John.
En Trenchtown, mientras trabajaba como barbero, conoció a sus futuros compañeros de banda: Henry “Raleigh” Gordon y Nathaniel “Jerry” Matthias. Juntos formaron un trío vocal que fusionaba gospel, rhythm and blues, ska y soul, y que pronto empezó a llamar la atención en la vibrante escena musical de Kingston.
En 1961, el trío se trasladó a Kingston y comenzó a grabar para sellos locales como Studio One y Beverley’s. Su primer gran éxito llegó en 1966 con “Bam Bam” , una canción que se convirtió en un himno en Jamaica y que, décadas después, sonaría en la banda sonora de películas y en campañas publicitarias de todo el mundo.
“Do the Reggay”: el bautizo de un género
El momento decisivo en la carrera de Toots Hibbert llegó en 1968. Ese año, el productor Leslie Kong le pidió una canción que capturara el nuevo ritmo que estaba sonando en los bailes de Kingston, un ritmo que aún no tenía nombre. Toots improvisó una letra sencilla, repetitiva y pegadiza, basada en una jerga de las calles de Trenchtown: “streggay”, una palabra que describía a alguien andrajoso o desaliñado. De ahí nació “Do the Reggay” , grabada en Dynamic Studios con el respaldo de su banda y una sección de metales que cortaba el aire.
La canción fue un éxito inmediato. Pero su impacto no se limitó a las listas de ventas. Fue la primera vez que la palabra “reggae” apareció en una canción popular, y a partir de ahí, el término se adoptó en todo el mundo para nombrar el género que estaba naciendo. Toots lo explicaba con humildad: “La música estaba ahí, pero nadie sabía cómo llamarla. Y en jerga jamaicana, si no nos veíamos bien, si nos veíamos andrajosos, lo llamábamos ‘streggae’. De ahí es de donde lo tomé”.
Bob Marley no llegó al reggae. Toots ya le había puesto el nombre.
Los himnos de una era
Si “Do the Reggay” le dio nombre al género, canciones como “Pressure Drop” (1972), “Monkey Man” (1970) y “54-46 That’s My Number” (1968) le dieron alma. “Pressure Drop” se convirtió en un himno de resistencia y esperanza, y fue versionada por The Clash en 1979. “Monkey Man” fue versionada por The Specials. “54-46” narraba la experiencia de Toots en la cárcel por posesión de marihuana, un episodio que lo marcó y que se transformó en uno de sus mayores éxitos.
En 1972, varias canciones de Toots & the Maytals sonaron en la banda sonora de The Harder They Come, la película que popularizó el reggae en el mundo. En 1976, su disco Reggae Got Soul se convirtió en su trabajo más vendido, y su título resume su filosofía: el reggae no es solo ritmo, es sentimiento, es alma.
En 2004, su álbum True Love ganó el Premio Grammy al Mejor Álbum de Reggae. En 2012, recibió la Orden de Jamaica, uno de los más altos reconocimientos del país, por su contribución a la música jamaicana.
El hombre que cantaba como un profeta
Toots Hibbert no era solo un músico. Era una presencia. Su voz, áspera y cálida, podía pasar del grito al susurro en un solo compás. Sobre el escenario, era una fuerza de la naturaleza: sudaba, saltaba, cantaba con los ojos cerrados como si estuviera rezando. Y en cierto modo, lo estaba. Hijo de predicadores, Toots nunca dejó de ser un poco predicador él mismo. Sus canciones hablaban de amor, de justicia, de resistencia, de fe. Eran sermones envueltos en ritmo.
En 2013, sufrió un incidente que le cambió la vida: fue golpeado en la cabeza por una botella lanzada desde el público en un festival en Estados Unidos. El cantante dijo haber sufrido “ansiedad extrema, pérdida de memoria, dolores de cabeza, mareos y, lo más triste de todo, miedo a las multitudes y a las actuaciones”. La banda se tomó un parón de tres años. Pero Toots volvió. Porque no sabía hacer otra cosa.
El último álbum y la despedida
En agosto de 2020, Toots & the Maytals publicaron Got to Be Tough, su primer álbum de material original en una década. Las canciones abordaban el legado de la esclavitud, el racismo, la injusticia económica y las desigualdades exacerbadas por la pandemia. Era un disco de un hombre que, a los 77 años, seguía teniendo algo que decir.
Días después de su publicación, Toots ingresó en el hospital tras dar positivo por COVID-19. Murió el 11 de septiembre de 2020 —algunas fuentes citan el 12— en el Hospital Universitario de las Indias Occidentales de Kingston. Got to Be Tough quedó como su canto de cisne, un testamento de un artista que nunca dejó de luchar.
Seis años después
Hoy, 11 de septiembre de 2026, el calendario nos recuerda que han pasado seis años desde su muerte. Pero Toots Hibbert no se ha ido del todo. Sigue en cada “Do the Reggay” que suena en una fiesta en Kingston. Sigue en cada versión de “Pressure Drop” que toca una banda de punk en un bar de Londres. Sigue en cada chaval que descubre el reggae y aprende que Bob Marley no fue el único profeta de Jamaica.
Toots Hibbert no inventó el reggae. La música ya existía, latiendo en los bailes de Kingston, en los estudios de grabación, en las calles de Trenchtown. Pero él le dio un nombre, y con ese nombre, un pasaporte al mundo. Fue un embajador de la música jamaicana antes de que Jamaica tuviera embajadores musicales. Y su voz, seis años después, sigue siendo el sonido de una isla que aprendió a cantar.
Descansa, Toots. Tu música sigue predicando.
Toots Hibbert, en pocas palabras
- Nombre completo: Frederick Nathaniel “Toots” Hibbert
- Nacimiento: May Pen, Clarendon, Jamaica, 8 de diciembre de 1942
- Fallecimiento: Kingston, Jamaica, 11/12 de septiembre de 2020 (77 años)
- Causa: Complicaciones derivadas de la COVID-19
- Instrumentos: Voz, guitarra, órgano Hammond
- Géneros: Ska, rocksteady, reggae, roots reggae
- Banda: Toots & the Maytals (fundada en 1961 con Henry “Raleigh” Gordon y Nathaniel “Jerry” Matthias)
- Canciones emblemáticas: “Do the Reggay” (1968), “54-46 That’s My Number” (1968), “Monkey Man” (1970), “Pressure Drop” (1972), “Bam Bam” (1966), “Sweet and Dandy”, “Funky Kingston”
- Hito histórico: “Do the Reggay” (1968) fue la primera canción popular en usar la palabra “reggae”, dando nombre al género
- Álbumes clave: Funky Kingston (1973), Reggae Got Soul (1976), True Love (2004), Got to Be Tough (2020)
- Premios: Grammy al Mejor Álbum de Reggae (2005) por True Love; Orden de Jamaica (2012)
- Legado: Pionero absoluto del ska y el reggae, embajador internacional de la música jamaicana, inventor del nombre de un género que cambió la música del siglo XX
- Frase que lo define: “La música estaba ahí pero nadie sabía cómo llamarla. Y en jerga jamaicana, si nos veíamos andrajosos, lo llamábamos ‘streggae’. De ahí es de donde lo tomé”
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