ISA CRUZ octubre 6, 2026
El rapero francés Moussa Magassa, conocido artísticamente como Prince Waly, falleció el 4 de octubre de 2026 a los 34 años, tras ocho años de lucha contra un cáncer de timo que derivó en un pénfigo paraneoplásico, una enfermedad autoinmune rara. Su muerte deja un vacío en el rap francés, pero también un legado de honestidad artística que pocos de sus contemporáneos pueden igualar.** Moussa Magassa nació en Montreuil, en el departamento de Sena-Saint-Denis, en 1991. Creció en una de esas banlieues que Francia prefiere no mirar, y aprendió el hip-hop escuchando los discos de su hermano mayor. Su primer contacto con la música no fue una vocación, sino una necesidad de expresión: la misma que años después lo llevaría a convertirse en una de las voces más singulares de su generación. En 2012 debutó con Big Budha Cheez, el grupo que formó junto a su amigo de infancia Fiasko Proximo. Su primer EP, Ma Routine roule à M.City, era un ejercicio de rap clásico, influido por el boom bap de los noventa, con letras que hablaban de la vida en el barrio y de las ambiciones de unos chavales que aún no sabían muy bien hacia dónde iban. Era una carta de presentación honesta: dos raperos de Montreuil que querían encontrar su lugar en la industria. La construcción de una voz propia El salto a la carrera en solitario llegó en 2016 con Junior, un EP de siete canciones producido íntegramente por Myth Syzer. Aquel disco marcó un antes y un después. Las producciones eran planantes, retro, con ecos de jazz y soul, y la manera de rapear de Waly —pausada, precisa, cargada de referencias cinematográficas y culturales— lo distinguía de la mayoría de sus contemporáneos. Le siguieron BO Y Z (2019) y BO Y Z Vol. 2 (2023), dos EPs que confirmaron su evolución y lo consolidaron como una figura respetada dentro de la escena. Colaboró con artistas como Alpha Wann, Freeze Corleone, Luidji e Ichon, y su nombre empezó a circular en los círculos donde se habla de rap con mayúsculas. En 2022 publicó su primer y único álbum, Moussa. Un disco de catorce canciones que era, en esencia, una autobiografía. Waly hablaba de su enfermedad, de la pérdida temporal de la voz, del miedo a la muerte y de la reconciliación consigo mismo. Incluía colaboraciones con Feu! Chatterton, Jazzy Bazz, Luidji, Freeze Corleone, Enchantée Julia y Makala, y fue descrito por la crítica como “un futuro clásico del rap francés”. No era una exageración. Moussa es un disco que se escucha con el cuerpo, no solo con los oídos. “Balotelli”: el homenaje que cruzó fronteras Entre las canciones más conocidas de Waly figura “Balotelli” , un tema grabado junto a Freeze Corleone que se convirtió en un fenómeno también fuera de Francia. La canción, incluida en el álbum Moussa, era un homenaje al futbolista italiano Mario Balotelli, un símbolo de talento indomable y de una generación que se identifica con los que nunca encajaron del todo. “Génération Mario Balotelli”, repite el estribillo. La frase resume algo que Waly entendía mejor que nadie: la sensación de ser un extraño en tu propio entorno. El hombre que perdió la voz y encontró la verdad En 2019, Waly fue diagnosticado con un cáncer de timo. El tumor le afectó las cuerdas vocales y le hizo perder la voz durante varios meses. Para un rapero, aquello era una condena. Pero Waly no se rindió. Aprendió a esperar, a escuchar, a reconstruirse. Cuando regresó, en 2022, no era el mismo artista. “No me gusta demasiado el que era hacia 2018-2019”,...
