El cantante, teclista y compositor sevillano falleció el 14 de octubre de 1983 en Burgos, a los 35 años, tras un accidente de tráfico cuando regresaba de un concierto benéfico. Fue el líder de Triana, la banda que fusionó el flamenco con el rock progresivo y abrió un camino que nadie había transitado antes en España.
Jesús de la Rosa Luque nació en Sevilla el 5 de marzo de 1948, en el número 147 de la calle Feria, en el barrio de la Alameda. Fue el menor de ocho hermanos, y creció en una casa donde la música no era un lujo, sino una forma de vida cotidiana. Su hermano Manuel tocaba en la Orquesta Macarena, y Jesús, todavía un adolescente, empezó a sustituirlo ocasionalmente en las actuaciones. De aquellos primeros escarceos con orquestas de verbena y ferias nació una vocación que ya no lo abandonaría.
A finales de los sesenta fundó Los Nuevos Tiempos, un grupo de rock con letras en inglés en el que también militaban Manolo Rosa —futuro bajista de Triana y Alameda—, Rafael Marinelli y Gualberto, que años después se convertiría en guitarrista de Smash. El grupo se disolvió con el servicio militar, pero dejó una canción en castellano, “Cansado me encontré”, que ya apuntaba hacia el camino que Jesús recorrería después.
Durante su estancia en Madrid por obligación militar, intentó unirse a Los Bravos. No lo aceptaron: su voz sonaba “excesivamente sevillana” para los propósitos comerciales de la banda. Fue una puerta que se cerraba, pero también un mensaje: el acento que le impedía encajar en el pop madrileño sería, años después, la seña de identidad que lo haría irrepetible.
De Tabaca a Triana
Antes de Triana existió Tabaca, un grupo de experimentación sin brújula comercial formado por Jesús, Emilio Souto y el guitarrista Eduardo Rodríguez Rodway. Grabaron un sencillo en Londres, pero la discográfica CBS intentaba imponerles una orientación que chocaba con su libertad creativa. La aventura duró apenas un año. Souto se marchó al norte, y Jesús y Eduardo regresaron a Sevilla.
Allí, junto al baterista Juan José Palacios “Tele”, empezaron a ensayar un proyecto que combinaba rock y esencias flamencas. En un primer momento, Lole y Manuel formaron parte de la idea, pero el dúo decidió seguir su propio camino. Los tres músicos restantes, Jesús, Eduardo y Tele, se quedaron con el proyecto y lo bautizaron como Triana, en honor al barrio sevillano donde había nacido Tele.
En el verano de 1974 grabaron su primer sencillo, “Luminosa mañana”, con la ayuda de Teddy Bautista, que les prestó instrumentos y les facilitó el acceso a los estudios. La grabación fue rechazada por todas las discográficas hasta que llegó a manos de Gonzalo García Pelayo, que la publicó en su sello Moviplay. Era el inicio de algo que nadie había hecho antes en España: rock progresivo con raíces flamencas, cantado en castellano, con letras que hablaban de la vida, la muerte y el destino.
El Patio: el disco que cambió la historia del rock español
En 1975, Triana publicó su álbum debut, El Patio, y el impacto fue inmediato. No era un disco de rock al uso: era una obra conceptual, con canciones largas, estructuras complejas, teclados atmosféricos y una voz —la de Jesús— que sonaba a quejío, a lamento antiguo, a algo que venía de muy lejos. Canciones como “Abre la puerta”, “Luminosa mañana” y “En el lago” se convirtieron en himnos de una generación que buscaba en la música algo más que entretenimiento.
A El Patio le siguieron Hijos del agobio (1977), Sombra y luz (1979), Un encuentro (1980), Un mal sueño (1981) y Llegó el día (1983). Seis discos en ocho años. Seis intentos de construir un lenguaje propio, de fusionar el flamenco con el rock sin traicionar ninguno de los dos. No siempre lo consiguieron con la misma fortuna, pero el camino que abrieron fue el que después recorrerían Medina Azahara, Alameda, Cai y toda la escena del rock andaluz.
El 13 de octubre de 1983
La tarde del 13 de octubre de 1983, Jesús de la Rosa conducía un Citroën BX por la carretera nacional Madrid-Irún. Regresaba de San Sebastián, donde Triana acababa de actuar en un concierto benéfico para los damnificados por las inundaciones del País Vasco. Le acompañaba Javier Osma, otro miembro del grupo.
A la altura de Villariezo, a unos diez kilómetros de Burgos, el vehículo colisionó frontalmente con una furgoneta que venía de Santander. Jesús sufrió fracturas de carácter vital y fue ingresado en la UVI de la residencia sanitaria General Yagüe. Los médicos lo intervinieron quirúrgicamente, pero no pudieron salvarle la vida. Murió a las cuatro de la madrugada del 14 de octubre de 1983. Tenía 35 años.
Dejaba mujer y dos hijos. El menor había nacido apenas veinte días antes. La banda se disolvió, tal y como sus miembros habían acordado: si uno de ellos faltaba, Triana desaparecía con él.
Un legado sin artificios
Jesús de la Rosa no fue una estrella del rock en el sentido convencional. No llenó estadios con su nombre en las marquesinas ni protagonizó escándalos que alimentaran titulares. Fue algo más difícil de encontrar y más valioso: un músico que construyó un lenguaje. Su voz, con ese acento sevillano que le cerró puertas en Madrid, se convirtió en la marca sonora de una Andalucía que ya no quería ser solo comparsa del rock anglosajón.
En 2018, treinta y cinco años después de su muerte, Sevilla inauguró una placa conmemorativa en el número 147 de la calle Feria, la casa donde nació. El municipio de Tocina le dedicó un auditorio municipal. Y su música sigue sonando en cada rincón donde alguien pone El Patio y siente que, por un momento, el flamenco y el rock pueden ser la misma cosa.
Jesús de la Rosa murió joven, en la carretera, regresando de un concierto benéfico. Pero la música que dejó no ha dejado de sonar. Sigue en cada banda de rock andaluz que se forma, en cada guitarrista que busca en el flamenco un lenguaje para el rock, en cada oyente que descubre “Abre la puerta” y siente que algo se abre dentro de él. Fue el hombre que puso a Andalucía en el mapa del rock. Y ese mapa, más de cuarenta años después, sigue siendo suyo.
Jesús de la Rosa, en pocas palabras
- Nombre completo: Jesús de la Rosa Luque
- Nacimiento: Sevilla, 5 de marzo de 1948
- Fallecimiento: Burgos, 14 de octubre de 1983 (35 años)
- Causa: Accidente de tráfico en la carretera nacional Madrid-Irún, a la altura de Villariezo (Burgos)
- Ocupaciones: Cantante, teclista, compositor
- Instrumentos: Teclados, voz
- Géneros: Rock andaluz, rock progresivo
- Grupos: Los Nuevos Tiempos (años 60), Tabaca (principios de los 70), Triana (1974-1983)
- Álbumes con Triana: El Patio (1975), Hijos del agobio (1977), Sombra y luz (1979), Un encuentro (1980), Un mal sueño (1981), Llegó el día (1983)
- Canciones emblemáticas: “Abre la puerta”, “Luminosa mañana”, “En el lago”, “Hijos del agobio”, “Rumor”
- Familia: Casado, con dos hijos; el menor nació veinte días antes de su muerte
- Legado: Fundador y líder de Triana, la banda que fusionó el flamenco con el rock progresivo y abrió el camino del rock andaluz; su voz y sus composiciones siguen siendo una referencia ineludible para la música español
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