El guitarrista y miembro fundador del grupo madrileño falleció el 10 de abril de 2022 a los 60 años, tras seis años de lucha contra un cáncer de laringe que le fue diagnosticado en 2015. Fue el arquitecto sonoro de una de las bandas más importantes del pop español, aunque su nombre rara vez apareciera en los grandes titulares.
Mario Martínez fundó La Unión a finales de 1982 junto al bajista Luis Bolín y el teclista Íñigo Zabala. Poco después se les unió el vocalista Rafa Sánchez. En aquellos primeros años, la banda pasó casi desapercibida. Publicaron tres temas que no llamaron la atención de nadie. Pero el 12 de marzo de 1984, en la sala El Sol de Madrid, presentaron “Lobo-hombre en París” . La canción se convirtió en un fenómeno: alcanzó el número uno durante nueve semanas consecutivas, vendió más de doscientas mil copias y obtuvo un disco de oro.
A partir de ahí, la carrera de La Unión fue un ascenso sostenido. Discos como Mil siluetas, 4×4, Vivir al este del Edén, Tentación y el directo Tren de largo recorrido los consolidaron como uno de los grupos más importantes del pop español de los ochenta y los noventa. En total, la banda vendió más de tres millones de discos y publicó más de 150 canciones a lo largo de casi cuatro décadas.
El guitarrista que no buscaba el virtuosismo
Rafa Sánchez lo describió con una precisión que resume perfectamente su aportación musical: “Mario no buscaba el virtuosismo sino el arreglo de guitarra, ha sido de los guitarristas con más gusto a la hora de grabar discos”. No era un guitar hero. No buscaba el solo espectacular ni el lucimiento personal. Buscaba la nota exacta, el arreglo que servía a la canción, el detalle que hacía que todo encajara.
Sánchez fue más allá en su comparación: “Salvando las distancias, era un instrumentista como Eric Clapton”. No era una exageración. Como Clapton, Martínez entendía que la guitarra no está para impresionar, sino para servir a la música. Su estilo era sobrio, preciso, siempre al servicio de la canción. Y esa discreción, paradójicamente, es lo que lo hacía indispensable.
La enfermedad y la retirada
En 2015, Mario Martínez anunció en un comunicado que padecía un cáncer de laringe. Lo hizo con unas palabras que revelaban su carácter: “Es una larga carrera en la que espero llegar lo antes posible a la meta para volver a estar con todos vosotros. El cáncer es como el mar, no hay que tenerle miedo, hay que tenerle respeto”.
Aquel mismo año abandonó La Unión. Durante los siguientes seis años, luchó contra la enfermedad con la misma discreción con la que había tocado la guitarra: sin aspavientos, sin buscar el protagonismo, sin convertir su dolor en un espectáculo. Soñaba, según contaron sus compañeros, con volver a los escenarios con su guitarra. No pudo ser.
La despedida
La Unión anunció su muerte con un mensaje en redes sociales que desbordaba cariño y reconocimiento: “Amigos, hoy es un día muy triste para La Unión. Mario Martínez, pieza clave en nuestra historia, partícipe y creador de grandes momentos y canciones, nos ha dejado después de una larga lucha. Todo mi apoyo y más sentido pésame a su familia. Vuela alto, Mario. DEP”.
Rafa Sánchez, que había dejado el grupo en 2020, lo despidió con una emoción que trascendía lo profesional: “Era para mí casi como un hermano. Divertido e irónico. Lo hemos pasado muy bien, hemos convivido momentos álgidos, y no tan álgidos”.
Un legado sin artificios
Mario Martínez no fue una estrella del pop. No llenó estadios con su nombre en las marquesinas ni concedió entrevistas que alimentaran su leyenda. Fue algo más difícil de encontrar y más valioso: un músico de verdad. Su guitarra sostuvo el sonido de La Unión durante más de tres décadas, y su nombre quedó ligado para siempre a una de las canciones más emblemáticas del pop español.
Cuando alguien pone “Lobo-hombre en París” y escucha esos arreglos limpios, precisos, elegantes, está escuchando a Mario Martínez. No aparece en primer plano. No busca el aplauso. Pero está ahí, en cada nota, en cada silencio, en cada detalle que hace que la canción funcione. Y eso, en el mundo de la música, es una forma de inmortalidad.
Mario Martínez, en pocas palabras
- Nombre completo: Mario Martínez
- Nacimiento: Madrid
- Fallecimiento: 10 de abril de 2022 (60 años)
- Causa: Cáncer de laringe, diagnosticado en 2015
- Ocupaciones: Guitarrista, músico
- Géneros: Pop, rock, funk, soul
- Bandas: La Unión (miembro fundador, 1982-2015)
- Formación de La Unión: Fundada a finales de 1982 por Mario Martínez, Luis Bolín (bajo) e Íñigo Zabala (teclados); posteriormente se unió Rafa Sánchez (voz)
- Éxito más conocido: “Lobo-hombre en París” (1984), número uno durante nueve semanas, más de 200.000 copias vendidas, disco de oro
- Discografía destacada con La Unión: Mil siluetas (1984), 4×4 (1985), Vivir al este del Edén (1988), Tentación (1990), Tren de largo recorrido (1992), Big Bang (2010), Hipgnosis (2013, 2015)
- Ventas totales del grupo: Más de 3 millones de discos
- Legado: Guitarrista fundamental del pop español de los ochenta y noventa; su estilo sobrio y preciso, orientado al arreglo más que al virtuosismo, definió el sonido de La Unión durante más de tres décadas
- Frases que lo definen: “Mario no buscaba el virtuosismo sino el arreglo de guitarra, ha sido de los guitarristas con más gusto a la hora de grabar discos” (Rafa Sánchez); “El cáncer es como el mar, no hay que tenerle miedo, hay que tenerle respeto” (Mario Martínez)
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