ISA CRUZ octubre 11, 2026
Hoy 11 de octubre, es una de esas fechas que la música en español no puede pasar por alto. Pau Donés, el alma de Jarabe de Palo, habría cumplido 60 años. Se fue demasiado pronto, en junio de 2020, pero su voz sigue sonando cada vez que alguien tararea “La flaca” o se emociona con “Depende”. Su historia es la de un tipo que empezó tocando la guitarra a los 15 años en Barcelona, que estudió Económicas y hasta trabajó de modelo antes de dedicarse a lo que de verdad le llenaba: componer canciones. Pau Donés: el hombre detrás de Jarabe de Palo Nació en Montanuy (Huesca) en 1966, aunque creció en Barcelona. En 1996, con su banda Jarabe de Palo, publicó el primer disco, La flaca, y ese mismo año se convirtió en un fenómeno: el álbum vendió más de 600.000 copias y fue disco de platino. A partir de ahí, Pau se convirtió en una de las voces más reconocibles del pop-rock español, con un estilo que mezclaba rumba, rock y letras que hablaban de amor, desamor y, sobre todo, de vivir sin dramas. Un legado que sigue girando Pau Donés falleció el 9 de junio de 2020 a causa de un cáncer de colon que le diagnosticaron cinco años antes. Pero dejó algo más que canciones: dejó una filosofía. Su frase “Vivir es urgente” se convirtió en un lema para sus seguidores, y su forma de enfrentar la enfermedad, sin victimismo y con una sonrisa, marcó a mucha gente. Hoy, precisamente el día en que habría cumplido 60 años, sus compañeros de Jarabe de Palo estrenan El Mundo de Pau, un proyecto que según han adelantado, no es una despedida sino una forma de mantener su universo girando. La banda ya hizo una gira homenaje entre 2024 y 2025, con 17 canciones suyas interpretadas por los mismos músicos que lo acompañaron durante años, y con vídeos y audios suyos para que su presencia siguiera sintiéndose sobre el escenario. Las canciones que lo mantienen vivo Si hay que quedarse con algunos temas, estos son los que mejor resumen su talento: “La flaca”: el pelotazo que lo cambió todo. Un riff pegajoso, una historia de deseo y ese estribillo que nadie puede dejar de cantar. “Depende”: una de sus baladas más íntimas y coreadas, con esa letra que juega con las contradicciones del amor. “Bonito”: una celebración de la vida y de las cosas sencillas, con una melodía que se queda pegada. “El lado oscuro”: más rockera, más cruda, demostrando que Pau también sabía mirar hacia dentro sin filtros. “Eso que tú me das”: su despedida musical, una canción que escribió y grabó ya enfermo y que se convirtió en un himno de agradecimiento. “Agua”: otra de esas canciones que forman parte de la banda sonora de varias generaciones. Pau Donés no fue solo un cantante. Fue un tipo que hizo de la música una forma de estar en el mundo, sin poses y con una honestidad que se nota en cada verso. Hoy, cuando habría soplado 60 velas, su música sigue sonando y su mensaje sigue más vivo que nunca: vivir, vivir y vivir.
