Hoy 11 de septiembre de 2026, se cumplen treinta y nueve años de su asesinato a manos de un conocido. Y en cada porro que se legaliza, en cada puño que se alza contra la opresión, en cada guitarra que rasga un acorde con rabia, Peter Tosh sigue disparando. Porque él no fue solo un músico: fue un francotirador que usó el reggae como arma y la verdad como munición.
Hay artistas que buscan agradar. Y hay artistas que buscan despertar.
Winston Hubert McIntosh, Peter Tosh para el mundo, perteneció a esta segunda estirpe. Fue miembro fundador de The Wailers junto a Bob Marley y Bunny Wailer, pero nunca se conformó con ser la sombra de nadie. Su voz era un martillo, su guitarra un cuchillo y su mensaje una declaración de guerra contra la injusticia, la hipocresía y el sistema que oprime. No quería paz: quería igualdad y justicia.
Peter Tosh murió asesinado a tiros en su casa de Kingston el 11 de septiembre de 1987, a los 42 años, durante un asalto que nunca ha quedado del todo claro. Treinta y nueve años después, su figura sigue siendo la más incómoda, la más valiente y la más necesaria del reggae. Porque mientras otros cantaban al amor, él cantaba a la revolución.
De Trenchtown al mundo
Peter Tosh nació el 19 de octubre de 1944 en Westmoreland, Jamaica, y creció en Trenchtown, el barrio pobre de Kingston que también vio nacer a Bob Marley. Fue criado por su tía desde los tres años, y su infancia no fue fácil. Pero en las calles polvorientas de Trenchtown encontró algo que lo salvaría: la música.
Aprendió a tocar la guitarra de forma autodidacta, observando a músicos callejeros y absorbiendo todo lo que podía. Cuenta la leyenda que, siendo un adolescente, le pidió la guitarra a un músico callejero y tocó con tal destreza que el hombre le preguntó dónde había aprendido. Peter respondió: “Tú me enseñaste”. Desde entonces, su talento fue imparable.
En 1963, junto a Bob Marley y Bunny Wailer, formó The Wailing Wailers, el grupo que se convertiría en The Wailers y que cambiaría la historia de la música jamaicana. Peter era el fundamento musical de la banda, el que aportaba la guitarra y la composición, el que escribía himnos como “Get Up, Stand Up” que luego el mundo entero cantaría.
La ruptura: cuando la verdad no se negocia
Peter Tosh dejó The Wailers en 1974. Las razones fueron múltiples: el estrés de las giras, la sensación de estar relegado a un segundo plano frente a Marley, y sobre todo, la imposibilidad de seguir siendo él mismo dentro de una estructura que cada vez se parecía más a una industria. No quería ser una comparsa. Quería ser Peter Tosh.
Su carrera en solitario comenzó con fuerza. En 1976 publicó Legalize It, su álbum debut, un disco que era mucho más que una canción sobre marihuana. Era un manifiesto político, una declaración de principios que hablaba de libertad, de justicia y de la hipocresía de un sistema que criminalizaba a los pobres mientras protegía a los poderosos.
Le siguieron Equal Rights (1977), Bush Doctor (1978) y Mystic Man (1979), discos que consolidaron su voz como la más militante del reggae. Canciones como “Equal Rights”, “Apartheid”, “Downpressor Man” y “Stepping Razor” eran cuchillos lanzados contra el poder. Peter Tosh no cantaba para entretener. Cantaba para armar conciencias.
El activista que no pedía permiso
Peter Tosh fue un activista antes de que el activismo fuera una marca. Fue el primer gran compositor que se pronunció abiertamente contra el apartheid en Sudáfrica. Denunció la utilización bélica de las armas nucleares. Defendió los derechos humanos y la legalización del cannabis como una cuestión de justicia social, no de moda.
Su compromiso le costó caro. Fue detenido en varias ocasiones por posesión de marihuana, una sustancia que él consideraba sagrada dentro de su fe rastafari. Llegó a perder 78.000 dólares por negarse a tocar en Israel, en protesta por la venta de armas al régimen del apartheid. No le importaba el dinero. Le importaba la coherencia.
En 1987, poco antes de su muerte, la ONU le otorgó un reconocimiento póstumo por su trabajo en favor de la justicia, la paz y los derechos humanos. Fue un reconocimiento tardío, pero significativo. El mundo empezaba a darse cuenta de que Peter Tosh no era solo un músico: era un profeta.
La noche del 11 de septiembre
El 11 de septiembre de 1987, Peter Tosh acababa de regresar de Nueva York, donde había presentado su disco No Nuclear War. Estaba en su casa de Barbican Street, en Kingston, preparando la gira mundial que promocionaría el álbum.
Eran aproximadamente las ocho y media de la noche cuando Dennis “Leppo” Lobban y otros dos hombres irrumpieron en la casa. Lobban era alguien a quien Tosh había alojado tras salir de prisión, un hombre al que había tendido la mano. La traición fue total. Los asaltantes ordenaron a todos los presentes que se tiraran al suelo y abrieron fuego.
Peter Tosh recibió dos disparos en la cabeza. También murieron Jeff “Free I” Dixon, un técnico de sonido, y Wilbert “Doc” Brown, un disc-jockey de radio. La esposa de Tosh, Marlene Brown, fue herida de gravedad pero sobrevivió, y su testimonio fue crucial para condenar a Lobban.
Las teorías sobre el móvil nunca cesaron. Se habló de un robo, pero también de motivos políticos. Tosh había denunciado repetidamente la corrupción del gobierno jamaicano y había apoyado a políticos de izquierda. Algunos creen que el asesinato fue una ejecución encubierta. Nunca se probó. Lobban fue condenado a cadena perpetua en 1988, sentencia ratificada en 1990. Pero las preguntas siguen sin respuesta.
El legado del francotirador
Peter Tosh murió con 42 años, un mes antes de cumplir 43. No tuvo tiempo de ver el mundo cambiar. Pero su música siguió sonando, y su mensaje se hizo cada vez más urgente.
En 2026, el 50 aniversario de Legalize It se celebró con eventos en todo el mundo. El Peter Tosh Museum en Kingston sigue recibiendo visitantes, y el Día Internacional de Peter Tosh se celebra cada 20 de abril con conciertos, charlas y actividades culturales. Su hija, Niambe Tosh, dirige la fundación que lleva su nombre y que trabaja por la justicia social en Jamaica.
Pero el mayor legado de Peter Tosh no está en los museos ni en los aniversarios. Está en cada joven que escucha “Get Up, Stand Up” y siente que algo se enciende dentro de él. Está en cada activista que cita su famosa frase: “La verdad ha sido calificada como ilegal. Es peligroso tener la verdad en tu poder”. Está en cada persona que entiende que la música no es solo entretenimiento: puede ser un arma de liberación.
Treinta y nueve años después
Hoy, 11 de septiembre de 2026, el calendario nos recuerda que han pasado treinta y nueve años desde que Peter Tosh fue asesinado. Pero él no se ha ido del todo. Sigue en cada acorde de su guitarra, en cada palabra de sus canciones, en cada puño que se alza contra la opresión.
Fue un hombre que no pidió permiso para decir la verdad. Fue un músico que convirtió el reggae en un instrumento de lucha. Fue un profeta que murió por sus ideas, aunque nunca se probara del todo. Y fue, sobre todo, un francotirador: alguien que disparaba con precisión, que no desperdiciaba una bala, que sabía que cada nota podía cambiar una vida.
Descansa, Stepping Razor. Tu verdad sigue siendo ilegal, y por eso sigue siendo necesaria.
Peter Tosh, en pocas palabras
- Nombre completo: Winston Hubert McIntosh
- Alias: Peter Tosh, Stepping Razor, Bush Doctor, The Toughest
- Nacimiento: 19 de octubre de 1944, Westmoreland, Jamaica
- Fallecimiento: 11 de septiembre de 1987, Kingston, Jamaica (42 años)
- Causa: Asesinato por arma de fuego durante un asalto
- Ocupaciones: Cantante, guitarrista, compositor, activista
- Géneros: Reggae, ska, rocksteady, R&B
- Bandas: The Wailing Wailers / The Wailers (miembro fundador, 1963-1974)
- Álbumes clave: Legalize It (1976), Equal Rights (1977), Bush Doctor (1978), Mystic Man (1979), No Nuclear War (1987)
- Canciones emblemáticas: “Legalize It”, “Get Up, Stand Up”, “Equal Rights”, “Stepping Razor”, “Downpressor Man”, “Apartheid”, “Mystic Man”
- Legado: Una de las voces más militantes y respetadas del reggae; pionero del activismo político en la música jamaicana; defensor de los derechos humanos, la legalización del cannabis y la lucha contra el apartheid
- Reconocimiento: Homenaje póstumo de la ONU (1987); Día Internacional de Peter Tosh (20 de abril); Peter Tosh Museum en Kingston
- Frase que lo define: “Yo no quiero paz, quiero igualdad y justicia”
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